¿Por qué Paradise?
Juego limpio y seguro
Uno de los grandes miedos de los jugadores del poker es la posibilidad de que el juego no sea limpio. Se considera colusión cuando dos o más jugadores juegan como un equipo en una misma mesa de poker, normalmente conociendo las cartas de su cómplice y apostando con ese conocimiento para tratar de maximizar el beneficio del grupo. La colusión destruye la identidad del poker. Cualquier jugador que intente poner en práctica estas actividades será inmediatamente detectado y excluido de la sala por MiParadisePoker.
Mediante un sofisticado sistema de algoritmos, MiParadisePoker identifica, rastrea y destapa este tipo de prácticas. Por lo que, estamos siempre en alerta tratando de velar por la integridad de nuestras mesas. Nuestro análisis incluye un rastreo automático de conductas relacionadas con la fuerza relativa de las manos, y lo cruza con los resultados obtenidos por los jugadores que se encuentran en la mesa, para determinar si pudiera existir algún tipo de acuerdo o convenio entre ellos. Además, tenemos un equipo especializado para investigar todos aquellos jugadores que se encuentran bajo sospecha de colusión. El histórico de manos se encuentra instantáneamente a disposición de todos los clientes y nos mostrará cada apuesta exacta realizada en su correspondiente momento del juego. Por supuesto, el histórico de manos no revelará a los otros jugadores las cartas de los oponentes cuando las reglas del juego no permitan mostrarlas, puesto que esto forma parte de la “grandeza” del poker, y quedarán sólo a disposición de los organismos de control de la Sala. Cualquier jugador puede comprobar el histórico de manos cuando lo desee, haciendo “click” en la pestaña correspondiente de nuestra mesa de poker online.
Nuestro objetivo es la prevención de la colusión y hacer que MiParadisePoker la mejor, más honesta y tranparente Sala de poker de la red, con independencia del lugar en el que se encuentren o la nacionalidad de nuestros jugadores. Porque, lo que más nos preocupa es la seguridad de nuestras salas.














